domingo, 15 de febrero de 2015

Presencias impresas

A veces en nuestras vidas coinciden momentos muy concretos con ciertas personas, ideas o grupos de música, que provocan que los recibamos con mayor intensidad, quizás, de lo que en realidad les corresponde. Momentos en los que parece lógico abrazar y aplaudir ciertas cosas, y no concebimos la posibilidad de error.

Puede que esas ideas te ofreciesen, al final, un nuevo problema por cada solución, que esas personas no fuesen más que una promesa incumplida, o que ese grupo no sonase tan genial.

Pero lo cierto es que cuando uno de esas personas, ideas o grupos de música deciden desaparecer, uno no puede evitar pensar que ha perdido algo más que un puñado de buenas canciones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario